Empieza retirando ceras viejas y contaminantes con limpiadores compatibles; seca perfectamente. Lija en dirección de la veta, subiendo granos 120–180–220 hasta cerrar microaristas sin bruñir. Elimina polvo con aspiración HEPA y paños ligeramente humedecidos. Aísla la zona, apaga corrientes de aire y usa rodillos pegajosos para evitar inclusiones antes del primer trazo.
Carga poca cantidad y trabaja secciones cortas, siempre estirando en húmedo sobre húmedo para evitar solapes. Con brocha sintética, termina con pases largos siguiendo veta; con rodillo de microfibra, despunta suavemente. Para aceites, una muñeca aplica y retira exceso de modo uniforme. Cronometra tiempos abiertos y respeta tasas de cobertura recomendadas.
Permite secado real, no solo al tacto. Lija muy levemente con grano 320–400 para nivelar polvo adherido y mejorar anclaje. Si aparecen ojos de pez, limpia con alcohol isopropílico y remezcla sin silicona. Mantén 20–25 °C y humedad moderada; si huele fuerte, ventila pasivamente y extiende el curado antes de uso intensivo.